Me siento tan infeliz...no, no. Esa no es la palabra indicada, estoy confundida. Pero a la vez consciente, creo que no existe palabra clara para describir mi razón. Todo es tan claro, pero a la vez tan difuso.
Todos me dicen cual es la realidad, yo la veo también. Y me digo...'¡Es hora de despertar! De salir, o te vas a quedar inmersa en un sueño irreal. No existe, o por lo menos no como vos pensabas.' Y me confunde que me cueste tanto, golpear la realidad, la cual conozco bastante.
La vida es así; te caes, te arrastras y te rompes. La soledad, también. Puedo soportar caer, me curare. Puedo arrastrarme, si lo deseo. Puedo romperme, porque volveré a renacer. Pero la soledad siempre estará ahí, aunque me levante mil veces y alce las cicatrices en símbolo de victoria. Detesto la soledad, lo hace todo mas difícil, mas negro, mas frió. Yo se que también la aborreces.
Tengo que aprender tantas cosas...aprender a no exagerar las cosas pequeñas y no minimizar lo importante. Valorarme primero y luego dar, darme cuenta que mi cariño, mi amor, mi poca sabiduría, mi solidaridad, son importasen y que no todos se los merecen. No todos me entenderán, no todos me ayudaran y no todos me devolverán lo que les di.
La realidad esta a la punta de mis dedos, a solo un soplo, un centímetro. Me confunde que me cueste tanto volver a abrazarla. Viéndolo del lado frió no fue gran cosa lo que comenzó, pero por otro lado...fue eterno imaginarte tan cerca, llegue a creer que la soledad ya no estaba. Tan equivocada estaba, a punto de aferrarme a vos. Ella siempre, siempre estará ahí. Y nosotros siempre estaremos con ella. La vida es tan de mierda que me equivoque al decir tantas cosas, ya saben, las palabras condenan. Pero ahora diré que no voy a esperar a nadie, ni aunque este lista. Porque no lo estoy, ya que la única forma de resistir es que la soledad se vuelva mi compañera, no mi enemiga.
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