Vivimos en una realidad donde lo material es la necesidad principal.
Solo escuchamos a un rostro bello y elegimos al que nos promete dinero.
La diversión solo esta si consumimos de temprana edad venenos que llevan legalizados hace tiempo.
Los códigos se perdieron, la lealtad esta hacia cual tenga algo material que dar, la empatía solo existe en pequeñas partes de alguna persona y el compañerismos solo reluce cuando alguien puede sacar provecho. El amor es solo sexo, ahora todo se sintetiza en cuantas cosas logramos con la otra persona. La palabras alguna vez mas importantes ahora son insulsas, porque se dicen con honestidad errónea. Nadie cree nada, ya nadie piensa nada, ya nadie hace nada. El hoy es la nada, reluciente de una cuenta superficial y objetos que rápidamente desechar.
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